martes, 25 de junio de 2013


Quédate conmigo

Habita en mi espacio inconstante de calma,
en este ser descalzo de fuerza
que solo sabe extrañarte.

Si te vas…
regálame las ondas de tu cabellera,
para que mis manos jueguen
 cuando estés ausente

También quiero pedirte tu mentón poblado,
ese, en el que tantas veces
 dibujé el camino para llegar a tus labios

 ¿Y para qué quieres tú esos ojazos negros?
mejor déjalos conmigo, yo sabré cuidarlos
y así tu mirada sólo será mía

Y tu boca, ni hablar de tu boca
esa por derecho, ya me pertenece
porque me convierto en beso sólo con pensarla.

Pero si te quedas…
quédate completo
no sólo de cuerpo, también con tu alma
con tu mente clara, con tu tiempo entero
quédate conmigo, en mi inconstante calma.





Soy pasión
Que el amor no se entere
que hoy busque otros brazos
que me enredé en los lazos
de otros sabores y planes
y olvidé sus reglas, sus estrictas reglas.
Atado el corazón, quedó sin argumentos
para defender su espacio y controlar sus riendas
el placer había vencido sin pudor ni asombro.
no le quedó más remedio que rendirse
y se dejó mecer al vaivén de la pasión.
¡AY corazón! Te hirieron de muerte
pensaste en ganar, en salir triunfante
en sólo sentir sin que quedara huella,
pero por ti corre sangre y no agua bendita
Y esa herida que hoy tienes…Jamás cicatriza








No hay comentarios:

Publicar un comentario